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martes, 8 de mayo de 2012

Inmortalizar lo vivido

"Hablamos, nos graban, secretarias diligentes escuchan nuestras frases, las depuran, las transcriben, las subrayan, extraen una primera versión que nos presentan para que limpiemos de nuevo antes de entregarla a la publicación, al libro, a la eternidad.

¿No acabamos de asistir al aseo de un muerto? Embalsamamos nuestra palabra como momia, para hacerla eterna. Porque tenemos que durar un poco más que nuestra voz; estamos obligados, por la comedia de la escritura, a inscribirnos en alguna parte."

(Roland Barthes)

jueves, 19 de enero de 2012

Y eso era todo

"En esos años del cincuenta y tantos empecé a sentirme como acorralado entre la Maga y una noción diferente de lo que hubiera tenido que ocurrir. Era idiota sublevarse contra el mundo Maga y el mundo Rocamadour, cuando todo me decía que apenas recobrara la independencia dejaría de sentirme libre. Hipócrita como pocos, me molestaba un espionaje a la altura de mi piel, de mis piernas, de mi manera de gozar con la Maga, de mis tentativas de papagayo en la jaula leyendo a Kierkegaad a través de los barrotes, y creo que por sobre todo me molestaba que la Maga no tuviera conciencia de ser mi testigo y que al contrario estuviera convencida de mi soberana autarquía; pero no, lo que verdaderamente me exasperaba era saber que nunca volvería a estar tan cerca de mi libertad como en esos días en que me sentía acorralado por el mundo Maga, y que la ansiedad por liberarme era una admisión de derrota. Me dolía reconocer que a golpes sintéticos, a pantallazos maniqueos o a estúpidas dicotomías resecas no podía abrirme paso por las escalinatas de la Gare de Montparnasse adonde me arrastraba la Maga para visitar a Rocamadour. ¿Por qué no aceptar lo que estaba ocurriendo sin pretender explicarlo, sin sentir las nociones de orden y de desorden, de libertad y Rocamadour como quien distribuye macetas con geranios en un patio de la calle Cochabamba?"

JCor.

viernes, 6 de enero de 2012

El Norte

El norte tiene tus colores
Son colores de belleza,
de belleza con pendiente
que te invita a escalar
A subir o a bajar
pero a moverse, mierda!
A moverse entre relieves que
nos convidan con maravillas
porque ellos no son como
esa llanura, monótona y aburrida,
no. Ellos tienen tu color

El norte sabe a vos
Sabe a nuestros sueños compartidos,
o a mis sueños con vos
Sabe a tu paz y serenidad
y al silencio de disfrutar

Estás en todos lados, acá en el norte
En especial estás en ese sol
que pega tan fuerte y me alegra tanto la vida
Me despierta a la mañana en la carpa
Me quema la piel al mediodía
Y se va ocultando hermoso al atardecer
Los incas le decían Viracocha,
para mí se llama Nicolás

El sol tiene tu cara y resplandece a lo lejos
como seguro estás resplandeciendo vos
en algún lugar al que no puedo llegar
Lejos, como el sol estás lejos
Pero yo te miro desde acá,
sentada en los Andes,
acostada cuesta arriba te contemplo
Escalando hasta mis objetivos
y apunándome en el intento


Pero para eso vine acá
Para dejarte en la montaña
que tiene tus colores y tu sabor
Vine hasta vos para dejarte con vos
Acá te voy a dejar
aunque sepa que nunca te vas a ir del todo
y que en el fondo siempre vas a estar
iluminándome
Te voy a dejar porque ahora,
ahora me voy a ir a buscar,
con la brújula oscilante de mis impulsos y deseos,
mi propio Norte

miércoles, 23 de noviembre de 2011

jueves, 6 de octubre de 2011

Términos y Condiciones para Amar a la Mujer Rota

1) Si me va a amar, ámeme a toda mí. No soy pedazos de tiempo, soy un combo completo. No es posible seleccionar algunas partes y desechar otras, y tampoco existe la opción de "Agrandá tu combo" por dos pesos. Soy lo que soy, lo que me sale ser, y si todo eso no lo enamora, simplemente no fuerce el enamoramiento y aléjese.
2) Nunca pero nunca, me diga que soy la mejor en algo (es el error que viene cometiendo mucha gente en mi vida, y por lo que cargo con la cruz de las sobreexigencias y las frustraciones). En todo caso dígame que, para usted, soy la persona más especial, pero que allá afuera soy una más.
3) Nunca corte el hilo de mis ambiciones. La vida para mí es encontrar objetivos y correr tras ellos. Si me pone palos en la rueda, o bien me deja sin objetivos -y sin vida-, o bien las cosas empiezan a andar mal entre nosotros. Acompáñeme en mis elecciones, aliénteme y míreme desde el puente.
4) Ábrame de par en par las puertas de la confianza. Y manténgalas abiertas desde el comienzo hasta el final. No es fácil para mí hablarle a los demás sobre mí: demuéstreme que le importa que le hable de mí, pregúnteme, indague, siéntame, descubra. Y entonces sí voy a hablar, entonces sí voy a deslizar las palabras por mis labios ¡y ya no habrá nadie que me pare! Ese día será el día en que sienta que empezamos a confiar en nosotros.
5) Cuando hablo de las cosas que no sé hacer, entienda que es algo que me cuesta. En consecuencia, no se burle de mí; sólo hágame entender que "está todo bien", que algún día voy a tener que aprender a reirme de mí.
6) No me censure nunca, déjeme ser. Cuando me ponga a cantar a los gritos una canción de Cristian Castro, cuando tenga ganas de dormirme mirando Tom y Jerry, cuando baile sola y como una loca en medio de la cocina algún tango que me gusta mucho, cuando me ponga a correr en la vereda, cuando le sintetice el análisis que me surgió determinado texto... Respete mis impulsos y no los reprima: recuerde que a ellos también los tiene que amar.
7) Sé que puedo parecer fuerte y dura, pero le aseguro -y lo digo por experiencia propia- que si escarba un poquitito se encontrará con una Yo tierna y débil. Aproveche la ternura, porque cuando me entrego, me entrego en serio; pero nunca se aproveche de mi debilidad, no me haga creer que ésa soy yo para su conveniencia: yo soy la fuerte y dura, sólo que a veces el tiempo me pone blandita.
8) No quiera conocerme de una vez y para siempre; no se dé a conocer de una vez y para siempre. Conozcámonos por etapas, como si fuéramos dos cebollas, vayámonos sacando capa por capa sin apuros, disfrutando de cada una. Y guardemos siempre el centro (que llamaremos "intimidad" o "privacidad") para cuando estemos seguros de que eso también lo queremos entregar.
9) No intente esconderse detrás del orgullo, conmigo el orgullo ajeno no funciona: el propio siempre le gana. La palabra que más me gusta escuchar de otro es "Perdón", no sólo porque me lo dicen sino porque así también me enseñan a decirla.
10) No deje que lo quiera cambiar. Si algún día empieza a percibir eso, use estas palabras: "No intentes cambiarme", y entonces voy a saber que tendré que buscar otra forma de entrarle.
11) Póngame en mi lugar si le llego a faltar en algún momento al respeto, de la forma en que sea. A veces me voy de mambo y lo sé, pero si me lo hace notar, ¡juro que puedo cambiarlo!
12) No dejemos que nuestro amor se convierta en una abstracción, que nuestro amor sólo sea “estar juntos”. Amémonos en la tierra Realidad (y no en la tierra Romanticismo), amémonos en cosas concretas (y no en palabrerío absurdo), amémonos mirándonos a los ojos pero también compartiendo con esas otras gentes que están ahí afuera a las que queremos mucho y que nos quieren también.
13) Nunca deje de decirme algo que le molesta o lo aqueja; no permita que llegue el día en que yo deje de decirle algo que me molesta o me aqueja. No perdamos nunca la sinceridad ni la comunicación fluida, porque es ley: tema que no se habla, tema que se convierte en tabú.
14) Si algún día le llega a pasar algo así como que no sabe muy bien qué es lo que quiere para usted, para su vida, para nosotros... no deje que mi obsesión por planear todo nos opaque. Sólo demuéstreme lo lindo que puede llegar a ser levantarse un día con el planteo de preguntarse quién es uno y con el desafío de tener que salir a buscar la respuesta; lo lindo que puede llegar a ser poder vivir sin saberlo todo, sin controlarlo todo, dejando que a veces la vida te sorprenda y te invite a vivir lo desconocido.

Aclaraciones finales:
- Se admite que el pretendiente sea un Hombre Roto (puesto que estos son los únicos que han tenido la enorme valentía de amar).
- Se acepta -e incluso se prefiere- que el pretendiente traiga consigo sus propios Términos y Condiciones. Se puede prever una cita inicial, en la que se pondrán ambos listados en la máquina de La Compatibilidad Amorosa, la cual determinará mediante una serie de cálculos, si nuestra relación podría o no tener futuro. En cuyo caso, todo habrá quedado como una sola cita de iniciación, y usted aparecerá en mi recuerdo, tan sólo como un no-correspondido más.

Habiendo el pretendiente sido previamente advertido por estos Términos y Condiciones, se da por supuesto que entiende que está ante una Mujer Rota. Ya lo dice aquel tango: "Además hay un motivo para quererte y cuidarte: / Se adivina con mirarte que no te han querido bien". Aún así estoy convencida de que no todos los hombres tienen los huevos suficientes como para amar a una Mujer Rota (e incluso a cualquier mujer). Sé, por lo tanto, que con esta advertencia correré el riesgo de espantar a unos cuantos. Pero me consuela saber que el espantarlos ahora, me ahorrará unos cuantos sufrimientos venideros. Sólo quedará un pretendiente, aquel que realmente esté dispuesto a amarme -conociendo todas las particularidades del caso-; tal pretendiente, será el único que valga la pena.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Fumarte es perjudicial para mi salud

No me cabe duda de que en tu esencia
                                    hay nicotina.
No me cabe duda de que probarte
                           fue un viaje de ida.

Te prendo / te fumo / te apago.
Y de nuevo quiero otro poquito.
Mientras escribo te pienso.
Pienso en que otro más necesito.

No quiero depender de vos.
Y me duele no saciarme
No quiero atarme a tu atado.
Y cómo hacer para escaparme.

Pero me seducís
apagado y sin presión.
Me gusta encenderte
y verte en acción.

Sos brasa cuando brillás
                           en la plenitud
de ese corto tiempo que durás.
Y ceniza te vas haciendo
                             en la tristeza
de esa facilidad con la que me dejás.

Yo te consumo / pero siento
que vos me vas consumiendo.
Entrando en mi pecho para quedarte
y yéndote como humo en el aire.

Si al fin y al cabo,
de tus decisiones soy esclava
Vos sabés lo que yo
suelo dar por una pitada.
A vos igual te da,
y no te importa nada.

Mientras yo mi vida voy dejando
vos todo el poder vas ganando.
Y de eso se trata el juego
                de esta adicción
que a vos te gusta jugar
                 y a mí tanto no.

Al eterno y recurrente dilema
de no saber si dosificar o dejarte,
siempre reacciono desesperada
    y fumo mucho más que antes.

lunes, 8 de agosto de 2011

Más que tenerte cerca me gusta

sentirte cerca

sabiendo que estás lejos.

viernes, 1 de julio de 2011

1 de julio

Me dormí al finalizar el otoño y cuando me desperté, la Primavera me estaba esperando con el desayuno en la cama. ¿En el medio? Un invierno que me pareció un sueño. Un sueño por lo intenso, por la sucesión de cuadros de lo más diversos y novedosos que revolucionaban toda mi vida. Un sueño por lo irreal, por lo ilusorio, por lo maravilloso, por lo improvisado, por lo sorprendente, por lo increíble e impensable. Por preguntarme hasta dónde llegaría esa realidad que me parecía cuento de hadas, cuánto duraría esa felicidad que parecía de cartón, cuándo dejaría de sentir esas mariposas que avergonzaban a mi orgullo y desnudaban a una Yo estúpida, romántica e idiota. Qué mina desconfiada, ¿no? Pero no me vas a decir que no era para dudar de aquella brisa que nos trajo el viento casi sin razón que nos hacía poner así. Tenía que ser un sueño. Y alguien tenía que pellizcarme.
Fue la señora Primavera, que primero me convidó con un mate amargo; lo tomé con la yerba de la Realidad, chupé la bombilla de la Consciencia, y cebé otro con el termo del Seguir Disfrutando. Me convidó tostadas que sabían a Retrospectiva, a Aprendizajes, a Cambios. Sonó la alarma del "Esto va en serio" que decidí posponer diez minutos. Complementé mi desayuno con la mermelada de la Esperanza, de las Nuevas Metas y de los Proyectos. Y sonó la segunda alarma, la del "Elijo seguir". Y entonces seguí cebando con el termo del Disfrute el mismo mate de la Realidad.
Me levanté de la cama y entendí que nada había sido soñado, que la vida me sonreía y me invitaba a vivirla. Y yo decidí seguir viviéndola con vos, desde aquel invierno que significó un inmenso cambio, desde aquel invierno en el que mis palabras nunca dejaron de acompañarme y mis manos de sostenerme.

Un invierno que hizo posible que un día como hoy, a esta hora, estuviéramos tomando una cerveza en un parque. Cuánto calor que debía haber entre nosotros, para haber tomado la tan osada decisión de salir a simplemente cagarnos de frío.

domingo, 17 de abril de 2011

Ser

Dejar de preguntarme quién quiero ser
                                                           / para por fin responderme quién soy.
Dejar de preguntarte quién soy para vos
                                                          / para por fin responderte quién soy para vos.

Soy como esa brisa que te arranca una sonrisa
Soy como esa música que te hace una caricia
Soy la poesía de un cuerpo que te apasiona
Soy el impacto de un caracter que te enloquece
Soy un arte que te alegra y te encandila
Soy el tiempo que te envuelve y te conoce

Soy tomar mate a la mañana
Soy mirar la tele antes de dormir
Soy escuchar música mirando el techo
Soy leer un libro al aire libre
Soy abrir la ventana
/ y que brille mucho el sol
Soy despertarse a besos
Soy dormirse abrazados
Soy llamarte cuando estás mal
Soy levantarte el ánimo
/ cuando pierde Gimnasia
Soy cosas chiquitas
soy toda chiquita
/ pero te encanto

miércoles, 23 de febrero de 2011

Surrealismo II

Mirando al norte estoy. Pensando en quién sabe qué, en cómo encontrar mi rumbo con esta brújula oscilante y desprolija, en cómo salir a buscar mi lugar en este mundo, en si será eso posible, en si existirá tal cosa, en... Y desde el sur, algo interrumpe mis pensamientos y me hace girar la cabeza.

Mirando al sur me encuentro, mirando oscuridad. De pronto el sol se apaga y con él todas las luces. Pero no se apaga la lluvia, ni el tacto ni el sonido con los que la siento. Escucho la lluvia. Me acerco. Es un hombre sentado en mi cama el que llueve. Llueve con una botella en su mano. Vuelco la botella sobre mi pecho para comprender que es real. Me mojo y entonces el hombre es real. Pero es desconocido (me pregunto cuán real es lo desconocido), y su piel me atrae para conocerlo. Empiezo a tocarlo. Con una sola caricia recorro desde su pelo hasta sus pies. Vuelvo sobre la cara y toco su boca que se entreabre y me moja los dedos. Descubro que sus labios son carnosos y los creo rojos. No hay sol, mis ojos se acostumbran a las sombras y ya creo ver imágenes. Toco su boca con mi boca; tengo que conocerlo a besos porque peco de romántica. Ya la botella se vació y la lluvia paró. Necesito más. Empiezo a desrropar furtivamente al desconocido; tengo que conocerlo desnudo porque peco de pasional. Le saco las capas de ropa, le saco el velo que lo oculta y lo aleja de mí. Pero no, pero no. No consigo saber quién es el desconocido. Lo beso desnudo. Le recorro el cuerpo a besos porque quizás así encuentre respuestas. Lamiendo su pecho siento que quiero más. Me siento en la falda del desconocido y hago que su pene recorra mi vagina. Primero me acaricio los labios con la cabeza, para entrar en confianza. Suave, despacio. Pero entonces ya me está penetrando y yo ya estoy gimiendo. El desconocido me resulta conocido. Lo creo familiar. Yo ya cogí con esa pija alguna vez. Lo mismo grito. Grito porque el desconocido coge muy bien. Y siento sus manos en mi espalda, subiendo y bajando, apretando. De pronto él también gime. Él también gime porque también yo le gusto. Y le mojo el cuello con besos. Pero así no, así no lo estoy conociendo. Sigo sin poder descifrarlo. Pero lo mismo sigo. Ahora estoy yo abajo y su mejilla toca mi mejilla. Sigo porque me gusta jugar con fuego. Porque no sé quién es el desconocido. Porque no me importa que sea quien yo temo que sea. Quiero jugar con fuego. Juguemos con fuego, desconocido, desconocido hombre, desconocida sensación, desconocido placer. Juguemos a ver qué pasa. Grito, eso pasa. Grito orgásmicamente porque acabo de llegar a ese punto con el desconocido. Y grito más. No quiero que se termine. Sigo gritando. Al desconocido le gusta que grite. Le gustan mis gemidos y lo hacen gemir. Y creo reconocer esos gemidos, pero no, pero no, no lo sé, no lo conozco, no es real, no puede ser real. Pero el placer, el placer tampoco es real, el juego, los gemidos, el desconocido, el orgasmo, el pene, el desnudo, la boca, la lluvia, la sombra, el sur, nada es real.

sábado, 22 de enero de 2011

sólo te pido que se vuelvan a juntaar

Él: - "¿Qué es lo que ha pasado con tu corazón? Ya no marca el paso que marcaba ayer"
Ella: - "Vine hasta aquí para poder abrazarte, y sentí que ya tus brazos se niegan a ir hacia los míos lentos"
Él: - (Silencio.) "Nena no quiero perderte... si quieres puedes apostar"
Ella: - "Sacá el arma de tu boca"
Él: - "Soy vicioso, jugador y mujeriego"
Ella: - "¿Por qué no te dejás de pensar en labios que besan frío?"
Él: - (Silencio.) "Todos esos deseos de noche fría y alcohol, hoy te los quiero regalar"
Ella: - "Poder jugar en otro juego es lo que imagino"
Él: - "Ya ves, eso te digo, ya ves nena cuando te olvidás"
Ella: - "Quiero que sea este lugar, pero convertido"
Él: - "Voy a volverte a ver sólo porque lo quisiste"
Ella: - "Es tu canción la que quiero oír en mi voz, cuando me digas que todo va a estar mejor"
Él: - "Tu luz, nena, fue un flash. Me encegueció y me dejaste acá atrás. Ahora tengo, velo bien, un disparo atravesando mi sien. Sólo te pido un favor: fuera de mi corazón"
Ella: - "Yo sé que me llevé mucho, pero quiero volver por el resto"
Él: - "¿Y qué más por este amor?"
Ella: - "Salir a buscar alguna forma de algún amor en algo que suene bien"
Él: - (Silencio.) "Sos la llave hacia otro lado, hacia el costado de las cosas, donde no son sólo hermosas"
Ella: - "Si no hay amor, que no haya nada entonces, alma mía. ¡No vas a regatear!"
Él: - "Si te digo que me quedo es porque amo tu color"
Ella: ... (Se cae de culo y muere de amor.)
Él: - "Pero entonces... ¡muévelo!"

martes, 11 de enero de 2011

Un tango errante/errado

"Que decís que un tango errante
no te hace perder la calma"
Celedonio Flores

El paso básico te dice como al oído: uno adelante - derecha - atrás - atrás - cruzo - atrás - izquierda - cierro. El patio sucio y colorido es tu salón. Tu compañero te lleva con un abrazo entre seductor y opresor, te indica el rumbo con sus dedos apretando fuerte un omóplato, una palma o un cachete. Bailan ahora el preciso tiempo que marca el piano. Pero sólo porque él quiere, sólo porque él quiere porque bien sabés que te gustaría estar bailando el bandoneón. Vuelan por tu cabeza las esbeltas figuras que esbozarías sin prisa. Si él quisiera, claro. Pero vos estás ahí porque él decide que te desea y te compra, para que todos los demás puedan verte en su poder, atractiva pero suya en ese dos por cuatro que él elige cómo danzar.

domingo, 9 de enero de 2011

De noche cuando me acuesto

me duermo de un solo lado de la cama,
porque en el otro lado
reposa tu ausencia.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Una rutina que me lastima (si no estás vos)

Y es lo mismo de nuevo
Apagar equipo, bajo la persiana,
me lavo los dientes, apago la luz,
y me acuesto a dormir

Pero ya no estás
No está tu desnudez esperando en mi cama
a que me desvista y vaya al encuentro
No te levantarás al otro día, ni acariciarás
mi espalda, ni me cosquillearás con amor
No escucharé un "Buen día" y mucho menos
un "Hasta mañana"
No te retendrán ya mis sábanas
que supieron abrazar tu cuerpo y el mío y los nuestros
No me encontraré en medio
de esas manos que me arropaban y me hacían temblar
No nos volveremos a ver la noche siguiente, no
No estarás en en ese río de turbadas aguas,
en ese empedrado afuera
donde hay autos y bares y música y cerveza,
entre esas gentes de voces infinitas,
en ese lugar que de pronto fundamos nuestro
No aparecerás en mi agenda que planea un nuevo plan,
que sueña verte y hacer, que te extrañaba cuando no estabas
No estarás en ese puente
que construimos nosotros,
que caminamos nosotros,
que rompimos nosotros
No estarás entre mis brazos que solían tenerte cerca
No estarás en mi boca que te hablaba,
te besaba, te admiraba, te deseaba

¡Si hasta en mis versos faltarás!
En mis rimas, en mis palabras,
cuando deje de escribir
sobre vos, de vos, con vos, por vos
Y así como en el papel
faltarás también en mi cabeza
Ya no pensaré en vos,
ya no te recordaré,
ya te habré arrancado,
ya te habré olvidado,
y un gusto amargo
tendrán ciertas cosas,
porque el esfuerzo
no será suficiente
para volver a encontrarte
en mis pensamientos:
ya te habré olvidado.

Y sé que no te amo ahora,
sé no puedo amarte ahora
En esta fría habitación no se ama,
en estas ganas desganadas no se ama
No puedo amar a ese vos-sin-mí,
tan sólo puedo a este yo-conmigo
Tendré que acostumbrarme
a apreciarte mucho,
a quererte mucho,
y a nada más
Sé que no puedo amarte ahora,
sé que eso es lo que me duele

lunes, 12 de julio de 2010

b
o
m

b
ó
n



(...............hoy me sometí a tu juicio...............)

En modo subjuntivo.

El modo subjuntivo expresa a la acción como un deseo, una duda o una posibilidad: "¡Quisiera saberlo todo!", "Tal vez ahora se sienta mejor", "Probablemente lo arreglen a la tarde", respectivamente. Tanto en futuro como en presente, este modo tiene valor de futuro dado que se trata de una acción de la que todavía no se tiene certeza. Un deseo puede ser deseado para ahora o para mañana, pero mientras de deseo se trate, la factibilidad queda al margen. Esto ocurre cuando se lo utiliza en proposiciones subordinadas: "Ojalá que no llueva", "Me gustaría que te fueras un rato", etc.


Vení, soñemos juntos.
Quedate conmigo girando entre la dulzura que no tiene tiempo. Que nuestros cuerpos se huelan, se palpen, se elijan y se desmayen de placer en cada instantáneo ardor de dos amantes. Que todo huela a perfume cálido, que se oigan mumurar los consejos de la calma, que el fuego sólo sea pasión y el dolor sólo la dulce muerte en que me desnudás.
Que nuestras voces griten que son mudas, ahúyen verdades, jueguen a soñar nuestros futuros; que confundamos nuestros zapatos por la costumbre de caminar juntos. Que de cada lágrima hagamos un mar de esperanzas, que de cada frustración aprendamos un poco más, que tu felicidad renazca cada día y me invites a redescubrirla.
Que con cada nuevo proyecto reafirmemos nuestras ganas de querernos, que nunca perdamos la voluntad de relacionarnos bajo un vínculo sano que nos haga bien; que el deseo de estar juntos venza el terror a fracasar, el miedo a amar y la apatía de construir.
Que con tan sólo ponernos en puntitas de pie toquemos el cielo y que baste con amarnos para entender que la luna está a nuestro alcance.

Febrero 09

sábado, 10 de julio de 2010

Solcito


"En los espejos fríos de la oscuridad
aparecieron tus colores..."

La Renga.




Llegaste como espuma de ola.
Yo andaba sola como la eternidad,

perdida y hasta sin alma,

incrédula de toda credulidad,
extraña entre los míos,

sola en la turbia oscuridad.


Tu vida me envolvió y me dejó
muerta bajo tanto belleza.
Y ahí nomás supiste ablandarme,
dejarme admirar tu grandeza,
y ahí nomás dejaste difusas

todas las certezas.

El brillo que en mí dejás caer
es el que vos mismo irradiás,
un solcito en frasco de metal.


Tus labios besaron mis penas
y abrazaste mis dolores,
tus manos tocaron mi locura
sin importar sus colores,
con tu amor teñiste mi historia
que en el fondo era tan pobre.


Me rindo ante la evidencia
de que sedujiste mi orgullo,
y de saberme tan feliz
al sentir que lo mío es tuyo.
¿Cómo puedo no amarte si podés
abrir mis angustias como un capullo?
Feb 10